Naves y locales para tu negocio en Tenerife

Alquiler

Alquila y arranca pronto

Alquilar es la forma más rápida de poner en marcha tu negocio sin inmovilizar mucho dinero. En lugar de atar un capital grande en comprar, dejas el dinero donde más falta hace al principio: género, maquinaria y los primeros meses de actividad. Te explicamos el contrato, la fianza y lo que conviene mirar antes de firmar, en cristiano, para que el local de polígono o la nave pequeña que elijas te sirva de verdad y no te dé sustos a los tres meses.

¿Qué incluye el contrato de alquiler?

El alquiler de una nave o un local de negocio se rige por la Ley 29/1994 de Arrendamientos Urbanos (LAU), en su régimen de uso distinto de vivienda. Eso significa que casi todo se pacta libremente entre las partes, así que conviene leer bien antes de firmar. Lo habitual es que el contrato fije la duración (con frecuencia se firma por varios años, con posibilidad de prórroga), la renta mensual y cómo se actualiza cada año —normalmente ligada a un índice como el IPC—, la fianza, quién asume las obras y reparaciones, y qué pasa con las mejoras que dejes al marcharte. También suele recoger si el local está en una comunidad de polígono con cuota aparte. Si algún término se te escapa, en el glosario lo aclaramos sin tecnicismos.

¿Qué revisar antes de firmar?

Un local puede parecer perfecto en la visita y darte problemas en cuanto empiezas a trabajar. Antes de firmar, repasa estos cuatro puntos: son los que más disgustos evitan.

A todo esto se suma comprobar que el uso del local admite tu actividad, porque de ahí depende que puedas sacar la licencia. Lo vemos contigo en la página de licencias y apertura, y revisamos los suministros caso por caso.

¿Cuánto cuesta en total empezar?

Al calcular si te llega el presupuesto, no mires solo el primer mes de renta. Al arrancar suelen sumarse: la fianza (la LAU fija un mínimo de dos mensualidades en locales de negocio), a veces un aval o un depósito adicional si el negocio es nuevo, el primer mes por adelantado y los gastos de acondicionamiento para dejar el local listo (instalación eléctrica a tu medida, aseos, oficina, pintura o adaptaciones según tu actividad). A eso se le añade el coste del trámite de licencia o comunicación previa. No te damos cifras al aire porque dependen del local y de la zona, pero sí te ayudamos a poner todos esos conceptos sobre la mesa antes de comprometerte, para que el «cabe en mi presupuesto» sea de verdad.

Municipios con más oferta de alquiler

La oferta de naves y locales pequeños en alquiler se concentra en los polígonos del sur (Arona y Granadilla de Abona, con mucha actividad de distribución, construcción y servicios al turismo), en el área metropolitana (Santa Cruz y La Laguna, fuertes en reparto urbano y última milla) y en zonas como Güímar, que suelen ofrecer un precio más contenido. Según el tamaño que necesites y la actividad que vayas a montar, una zona te conviene más que otra. Busca por municipio y, si no ves el tuyo, escríbenos.

Preguntas frecuentes

¿Se puede alquilar una nave siendo autónomo?
Sí, sin problema. El arrendamiento de un local de negocio es un contrato para uso distinto de vivienda, regulado por la Ley 29/1994 de Arrendamientos Urbanos (LAU), y lo puede firmar tanto un autónomo como una sociedad. El propietario normalmente pedirá una fianza y, según el caso, alguna garantía adicional. Lo importante es que en el contrato conste el uso para el que vas a destinar el local, de cara a la licencia de apertura.
¿Qué fianza piden normalmente al alquilar una nave?
La Ley 29/1994 (LAU) fija una fianza legal mínima de dos mensualidades para locales de negocio. A partir de ahí, el propietario puede pedir garantías adicionales (un aval, un depósito extra o meses por adelantado), sobre todo si el negocio es nuevo. No hay una cifra fija de mercado: depende del local, de la zona y de tu situación. Te ayudamos a negociar unas condiciones razonables antes de firmar.