Naves y locales para tu negocio en Tenerife

Alquiler de parcelas

Alquiler de parcelas y suelo

No siempre hace falta comprar el terreno. Para muchos negocios, alquilar una parcela es la forma sensata de tener espacio sin inmovilizar capital: acopio de material, aparcamiento de flota, una zona de carga y descarga o una instalación provisional mientras crece la actividad. Te ayudamos a encontrar el suelo que encaja con lo que necesitas y a entender bien las condiciones antes de firmar.

La clave en el alquiler de suelo está en los detalles que luego marcan la diferencia: qué uso permite la parcela, si los accesos sirven para tu operativa y qué ocurre con cualquier mejora que dejes instalada al terminar el contrato. Te lo revisamos contigo, en cristiano, para que el acuerdo te proteja en lugar de darte sorpresas.

Qué mirar antes de alquilar

Para qué se alquila una parcela industrial

Alquilar suelo encaja sobre todo cuando necesitas superficie a cielo abierto y no tanto un edificio: acopio de áridos o material de obra, aparcamiento de una flota de furgonetas o camiones, una zona de maniobra y carga, o una instalación provisional (una caseta de obra, un módulo de oficina) mientras decides el siguiente paso. Para un autónomo o una pyme que está creciendo, es la manera de ganar espacio sin atarse a comprar ni a una hipoteca.

Lo que cambia respecto a alquilar una nave es que aquí casi todo depende del terreno en sí: la calificación urbanística (qué actividad admite el suelo), el firme (si aguanta el peso de tu operativa) y los suministros disponibles. En suelo industrial de Tenerife, los usos los fija el planeamiento de cada municipio dentro del marco de la Ley 4/2017, de 13 de julio, del Suelo y de los Espacios Naturales Protegidos de Canarias. Comprobar eso antes de firmar evita el disgusto de alquilar una parcela donde tu actividad no está permitida.

Preguntas frecuentes

¿Se puede instalar una caseta o nave prefabricada en una parcela alquilada en Tenerife?
Suele poder hacerse, pero depende de dos cosas: que el propietario lo autorice por escrito en el contrato y que el ayuntamiento lo permita. Casetas, módulos o naves prefabricadas requieren licencia de obra (normalmente obra menor para instalaciones ligeras y desmontables, mayor si es algo más permanente) y que el uso del suelo admita la actividad. Antes de gastar en el módulo conviene confirmar ambas cosas.
¿Quién paga los suministros en una parcela alquilada?
Lo habitual es que el inquilino contrate y pague el consumo de luz y agua de su actividad, mientras que las acometidas (acercar la red hasta la parcela si no llega) suelen negociarse caso por caso. Si la parcela no tiene suministros a pie de linde, ese coste puede ser importante: conviene aclarar en el contrato quién lo asume antes de firmar. Te lo revisamos en nuestra guía de suministros.
¿Qué pasa con las mejoras que dejo en la parcela al terminar el contrato?
Depende de lo que se pacte. La explanación, el vallado o una solera son mejoras que pueden quedarse o tener que retirarse según lo acordado. El Código Civil regula las mejoras en arrendamientos, pero lo sensato es dejarlo todo por escrito en el contrato para evitar discusiones al final.